La ciencia moderna fue fundada por René Descartes a principios del siglo XVII. Pero, ¿cuales fueron las circunstancias en las que lo hizo? Bien, Descartes era un muchacho de 19 años que decidió ir a recorrer Europa enrolándose en el ejército:
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Por ello, tan pronto como la edad me permitió salir de la sujeción de mis preceptores, abandoné completamente el estudio de las letras. Y, tomando la decisión de no buscar otra ciencia que la que pudiera hallar en mí mismo o en el gran libro del mundo, dediqué el resto de mi juventud a viajar, a conocer cortes y ejércitos, a tratar con gentes de diversos temperamentos y condiciones, a recoger diferentes experiencias, a ponerme a mí mismo a prueba en las ocasiones que la fortuna me deparaba, y a hacer siempre tal reflexión sobre las cosas que se me presentaban, que pudiese obtener algún provecho de ellas. (Discurso del método) |
Se unió a la guardia de Hasburgo, la cual , en una de sus campañas, acampó en la ciudad alemana de Ulm —y, queridos freaks de las sincronicidades: Ulm será más tarde la ciudad en la que nacerá Albert Einstein.
Bien, el caso es que Descartes estaba una noche en las barricadas, y tuvo un sueño: un ángel se le apareció, y le dijo: "la conquista de la naturaleza se llevará a cabo por medio del número y la medida". Descartes se despertó sobrecogido.
Así, está revelación angélica se convirtió más tarde en la ciencia moderna: ¡La ciencia moderna fue fundada por un ángel!. Bien, ¡no te hablan de esto en el MIT! Es absolutamente sorprendente ver como cosas que se suponen cimentadas en lo racional están de hecho entre las cosas más irracionales del continuum histórico.
Parece como si el desarrollo de las artes, hubiese sido creada a partir de la impronta de voces invisibles. Quiero decir, Sócrates, que puede considerarse una figura central del frío pensamiento de la cultura Occidental, tenía de hecho un daimon: una voz que le hablaba y que le servía como "detector de mierda", que le explicaba la diferencia entre el pensamiento filosófico profundo y la mierda de vaca.
Así, tenemos que el orígen de dos de los grandes artífices del pensamiento occidental fueron de hecho guiados por una agencia invisible que habla desde el hiperespacio.
Creo que esto sugiere que el mundo es más extraño de lo que podemos suponer, y que deberíamos abrir los canales de comunicación hacia este mundo invisible. Probablemente el nuevo cambio de paradigma será anunciado por hongo, un ángel, un elfo, o un alien.